Soluciones Quirúrgicas
para la Obesidad
La Cirugía de la Obesidad es una excelente opción para aquellas personas con una obesidad de más de cinco años de evolución, con Indices de Masa Corporal (IMC) de más de 30, que presentan enfermedades asociadas, que han fallado en tratamientos supervisados con dieta, y que estén dispuestos a seguir las recomendaciones médicas respecto a cambios permanentes en sus hábitos alimentarios y de vida.
Los
pacientes y médicos hoy en día están cada vez más conscientes de
que el primer paso para el tratamiento de la obesidad de cualquier
grado, que no responda a medidas dietéticas, farmacológicas ni al
ejercicio, es la realización de algún tipo de cirugía bariátrica
que se adapte al grado de obesidad y al estilo de vida del paciente.
Un gran porcentaje de los pacientes
obesos que optan por realizarse procedimientos de lipoescultura o
liposucción para bajar de peso, pierden su inversión porque terminan
recuperando el peso perdido.
Lo ideal es reducir y estabilizar
el peso con una cirugía bariátrica, y posteriormente resulta más
facil y menos riesgoso el recurrir a una cirugía estética para mejorar
su aspecto físico.
Cirugía Laparoscópica
Es una técnica minimamente invasiva, donde solo se practican pequeñas incisiones en el abdomen, por donde se introduce una lente especial conectada a una cámara de video e instrumentos delgados y largos. Con esta técnica no es necesario abrir el abdomen del paciente, ya que la cirugía se realiza visualizando la imagen en un monitor de video, lo cual permite una recuperación mucho más rápida y menor dolor post-operatorio.
Tipos de Cirugía para la Obesidad
1. Procedimientos Restrictivos
Son aquellos en los que se reduce
la capacidad del estómago para recibir alimentos.
Banda Gástrica Ajustable por Laparoscopia
Este procedimiento está indicado en pacientes con obesidad tipo I y II. Consiste en la colocación de un anillo de material sintético alrededor del estómago, formando un pequeño saco en la parte superior, que solo puede contener una cantidad mínima de alimentos.
Con esta cirugía se logra que la comida pase muy lentamente (como si fera un reloj de arena), generando una sensación de llenura con pequeñas cantidades, lo que permitirá una perdida importante de peso.
La banda puede ser ajustable. En este caso, en la superficie interior, contiene un balón que puede inflarse, permitiendo al médico ajustar el diametro de la "cintura" del estómago, segun sus necesidades.
Esta técnica, donde no es necesario cortar
ni grapar el estómago, reduce el exceso de peso entre un 60
y 70% en promedio. Es un procedimiento reversible, y se puede convertir
a bypass gástrico o a gastrectomía vertical (sleeve).
Después de la cirugía se requieren controles periódicos con el médico tratante.
En un alto porcentaje se produce sensación de atoramiento de los alimentos y reflujo gastroesofágico.
Gastrectomía Vertical en Manga por Laparoscopia
(Manga Gástrica o Sleeve Gastrectomy)
Es un procedimiento netamente restrictivo en el cual
el estomago se secciona longitudinalmente desde su inicio en el ángulo
de Hitz hasta su terminación en la curvatura mayor a 6 o 7 cm
del píloro. El corte al estómago de esta manera le da al órgano
que queda la forma de un tubo o manga. El estómago residual
(70% - 80%) se extrae porque queda desconectado del resto del tracto intestinal.
Ventajas:
- Con este procedimiento se produce sensación de llenura con un 30% de la ingesta alimenticia habitual.
- Disminuye la ansiedad por comer, ya que se reduce la producción de la hormona Ghrelina, responsable de la estimulación del apetito.
- No obstruye el paso de los alimentos al estómago
- No requiere ingestión de vitaminas, calcio o suplementos de por vida
- Excelente calidad de vida. No se produce vómito.
- Corto periodo de hospitalización (24 horas)
- Reduce significativamente las enfermedades asociadas y cura la hipertensión y diabetes tipo II en un 70% de los casos.
Se recomienda en pacientes con obesidad tipo
I o II con IMC de 30-40 y en pacientes que no desean bypass gástrico; en pacientes adolescentes (desde 14 años) o en pacientes de edad avanzada
(hasta 70 años). Es una cirugía muy segura con un muy bajo indice de complicaciones
y no altera la absorción normal de los alimentos, por
lo cual no requiere ingesta de suplementos vitamínicos de por
vida.
2. Procedimientos Malabsortivos
El objetivo de este tipo de cirugías
es interferir en la absorción de los nutrientes contenidos en los
alimentos. Es una opción muy poco usada debido a que despues de la
cirugía se puede presentar desnutrición (40% de los casos) y una mala calidad de vida
del paciente (deposiciones diarréicas entre 6 y 10 veces al dia), y se hace obligatorio el suministro de por
vida de suplementos vitamínicos. Entre estos procedimientos
se cuenta el Switch Duodenal o Derivación Biliopancreática.
3. Procedimientos Combinados
Estos procedimientos combinan los
efectos restrictivos y malabsortivos de las cirugias mencionadas
previamente, al reducir el tamaño del estómago y simultáneamente
afectar la absorción de los nutrientes.

Bypass Gastrico por Laparoscopia
En esta cirugía se corta y se grapa la parte superior del estómago, la cual es conectada en forma directa al intestino delgado, permitiendo una restricción en la cantidad y absorción de los alimentos.
El Bypass Gástrico logra reducir el exceso de peso en un promedio del 70% al 80%, cura la diabetes y la hipertensión en un 80% de los casos, y el resto de las enfermedades asociadas a medida que se reduce el sobrepeso.
Es un procedimiento mixto que reduce la capacidad
para recibir alimento en una muy pequeña bolsa gástrica, y además
hay una malabsorción relativa de los alimentos, debido a la reconexión
del intestino en un sitio más bajo. Debido a este componente malabsortivo
se deben dar suplementos de vitamina B12 multivitamínicos, y a veces de
hierro y calcio de por vida.
Este es el procedimiento más apropiado para pacientes
con obesidad tipo III en adelante con IMC mayor de 40, u obesidad tipo II con enfermedades asociadas como hipertension
arterial, diabetes, artropatías, apnea del sueño, o pacientes con
obesidad grave (tipo III - IV en adelante).
Periodo de hospitalización: 24 a 48 horas
Qué pasa después de la cirugía?
La persona intervenida regresa a sus actividades normales rápidamente (4-8 días), con mínimo dolor.
La pérdida de peso se presenta de manera paulatina y puede continuar durante mucho tiempo después de la intervención, dependiendo de la actividad fisica y la calidad de la alimentación.
Se recomienda que la persona asista a controles periodicos con el apoyo nutricional, psicológico y de acondicionamiento físico del grupo de Especialistas de la Obesidad.
La dieta posterior es muy similar a la actual, con algunas restricciones y cambios en su cantidad y calidad.
Se recomienda hacer pequeños cambios en los hábitos diarios, como comer despacio, masticar muy bien y hacer ejercicio.
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